sábado, 7 de junio de 2014

La Enciclopedia Espasa, y los sueños de la voluntad

  He llorado muchas veces, de rabia, de dolor, de pena, pero nunca de angustia. La angustia la resuelvo de otro modo, por ejemplo escribiendo. Podría decirse en mi caso, que escribir es un modo de llorar mi angustia y sería cierto, al menos lo sería hoy, en este texto. Es indescriptible el pavor que me produce ver la Enciclopedia Espasa, esa de los cien volúmenes, tirada y pisoteada en los mercadillos de cosas. Cierta vez reprendí tal acto, y se me contestó, sin demasiada prisa, que para el papel -así se denominan los textos destinados a la trituradora para fabricar papeles  nuevos- mejor pisada. Me angustié, y ahora lo escribo.

Se trata de una cuestión de principios, yo adoro esa enciclopedia. En sus volúmenes densos y prietos, se acumula tanta sapiencia como la que somos capaces de interrogar. Como si se tratase de una cornucopia  de la abundancia, esta maravillosa obra sacía nuestra necesidad con datos, con mapas, con atlas, con diagramas, con etimologías, mostrando cosas de países y de mares, glosando de animales  y de plantas, explicando de piedras y de hombres, de Dios y de su teología, todo y de todo. No está más anticuada que las Meninas ni es más pobre que el más rico, pues además se actualiza, como las modernas computadoras, con sus suplementos y apéndices. La mía es venerable, - la enseño tal cual está, sin rubor, en un anaquel de los suyos, con un buhó, de  Julio Bretones, escultor, que me regaló Lupe con acierto, una virgen luminosa, de Lourdes claro, y un tomito de Papini de título muy conveniente, pues es Palabras y Sangre, y que es bonito tener-, la rescaté,  casi en el punto de no retorno, de un mal chamarillero y de sus intenciones perversas; la limpié, engrasé sus lomos de piel, ajados algunos, por la mala costumbre de usar los libros para decorar solo, y de no nutrir el chagrín con regularidad -debe hacerse con betún  sin color y sin paño, con la mano, acariciando-, y arreglé algunos desperfectos con cola  y desde entonces, agradecida, nunca me ha fallado, siempre recurro a ella con la seguridad del  amor conocido, del de toda la vida. 
La empecé a consultar, de niño, en la sala de diccionarios de la biblioteca de mi pueblo, y eran bonitas las dos, la enciclopedia y la biblioteca, una reluciente y altiva, y la otra también, lo mismo, en sus anaqueles.
Ambas tenían ya sus años entonces, pero de jóvenes nos parece que todo es de estreno. 
Supe por ella que era un boomerang, un dromedario y un cafeto , una piromorfita y un ábaco. La interrogé indiscreto sobre secretos y nunca me negó la respuesta, fue la única que me dijo quien era Dezallier d'Argenville cuando compré su libro, -el de Oryctología claro-, de ella vengo y a ella vuelvo cuando escribo, no tolero las deslealtades, me irritan. No me confundió, cuando al buscar bicicleta, me contó que era conveniente llevar un revólver si me alejaba por caminos ignotos en un paseo en ella. Entendí  que la realidad detenida conforma un renglón impreso, y que devenida  es la historia que se vive y que, siempre, en toda definición se detiene.
Justifico mi título que habla de los sueños y de la voluntad, con el pensamiento puesto en Goya y en  los sueños de la Razón, que producen también  monstruos, que al caso bien pudieran ser biblioclastas, o sea, rompedores de libros, que tiran lo que no entienden con la sonrisa perdida de un loco cuya prisa es su propia ruína.

2 comentarios:

  1. Sublemente bello texto, David, me has dejado sin palabras pero con una emoción grande en el corazón, leer para vivir, sueños y voluntad, amor y respeto, las deslealtades son feas y esto una preciosidad: " La interrogé indiscreto sobre secretos y nunca me negó la respuesta", no dejes de escribir, David lo haces con el corazón y el gran Conocimiento que demuestras y sobretodo con respeto, mucho respeto hacia todo, aqui a los libros y bibliotecas.


    Pues te dejo una escena musical de una chica leyendo en la hierba, que viene bien a tu texto, lo he leído con esta música del Gran Morricone.

    https://www.youtube.com/watch?v=Pk0qEwa5xOs


    Saludos. Teresa.

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  2. Disculpen, quise decir " Sublime" bello texto.

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